Valor de reposición de una nave: método, ajustes y uso estratégico

Valoración industrial

Valor de reposición de una nave

El valor de reposición de una nave industrial estima cuánto costaría construir hoy un activo equivalente, con el mismo uso y prestaciones. Es un ancla técnica para tasación cuando faltan comparables, una referencia clave para seguros (valor a nuevo) y una palanca estratégica en financiación, desinversiones y Sale & Leaseback. Entender su método y ajustes evita sesgos y protege el retorno.

Valor de reposición: definición y usos en inmologística

El valor de reposición (también coste de reposición nuevo, CRN) es el coste actual de construir una nave con funcionalidad y calidades equivalentes a la existente, en su emplazamiento, excluyendo el valor del suelo. En estándares internacionales se alinea con el enfoque de coste y el concepto de Depreciated Replacement Cost (DRC).

  • Tasación técnica cuando no hay comparables fiables o el activo es especializado.
  • Determinación de suma asegurada (valor a nuevo) y análisis de brechas de cobertura.
  • Negociación de covenants de financiación y soporte a análisis de break cost.
  • Estrategia de Sale & Leaseback: referencia para fijar inversión óptima en CAPEX y rentas sostenibles.
El valor de reposición no pretende medir el precio de mercado del activo, sino el coste eficiente de reemplazar su utilidad actual conforme a normativa vigente.

Cómo se calcula en la práctica

La metodología suma partidas de obra y gastos indirectos necesarios para entregar la nave “lista para operar”, con el estándar técnico actual. El suelo se valora aparte y no se integra en el valor de reposición.

Partidas típicas de coste (CRN)

  • Obra civil y estructura: cimentación, pórticos, forjados, cerramientos, cubiertas, solera industrial.
  • Arquitectura y acabados: oficinas, vestuarios, muelles, puertas seccionales, pasarelas, señalética.
  • Instalaciones: eléctrica BT/MT, iluminación LED, PCI conforme RSCIEI, climatización/ventilación, saneamiento, PCI exterior, BMS.
  • Urbanización interna: viales, parking, vallado, redes, pluviales, muros de contención.
  • Gastos indirectos: proyecto y dirección facultativa, licencias, seguros, control de calidad, coordinación de seguridad.
  • Gastos generales y beneficio del contratista, y otros costes no recuperables necesarios para la puesta en servicio.

En activos con requisitos especiales (frío, ATEX, APQ, automatización) se incorporan sobrecostes específicos y pruebas de puesta en marcha. La estimación debe basarse en mediciones, estándares técnicos y precios de mercado actualizados.

Obsolescencia y depreciación: del CRN al valor neto

Para obtener el coste de reposición neto (CRN neto o DRC), al CRN se le deduce la depreciación agregada por obsolescencias:

  1. Física: desgaste por antigüedad, estado de conservación y daños.
  2. Funcional: ineficiencias de diseño frente a estándares actuales (altura libre insuficiente, pocos muelles, baja resistencia de solera, falta de sprinklers).
  3. Externa o económica: factores del entorno que merman la utilidad (servidumbres, limitaciones urbanísticas, incompatibilidades ambientales).

El tasador evalúa cada componente (estructura, envolvente, instalaciones) y aplica tasas o curvas de depreciación coherentes con su vida útil y estado observable, justificando supuestos. La normativa técnica vigente (p. ej., CTE y RSCIEI) condiciona el CRN: reponer “igual” no siempre es legal ni eficiente; se repone a estándar normativo actual.

Es buena práctica comprobar la razonabilidad del DRC con análisis de sensibilidad y contraste cualitativo con evidencias de mercado y costes de obras recientes comparables.

Impacto financiero y estratégico

  • Financiación: el DRC puede actuar como “suelo técnico” en escenarios ilíquidos. Útil para justificar niveles de apalancamiento prudentes y planes de reposición de activos críticos.
  • Sale & Leaseback: ayuda a alinear CAPEX del comprador con la vida útil remanente; orienta rentas sostenibles evitando sobrepagar por especificidades poco transferibles.
  • Seguros: la suma asegurada “a nuevo” debe cubrir el CRN real incluyendo costes indirectos y demoliciones; infraseguro implica penalizaciones proporcionales.
  • Asset management: prioriza inversiones en mejoras con mayor retorno marginal (p. ej., añadir muelles, sprinklers, fotovoltaica) frente a actuaciones de bajo impacto funcional.

Integrar el valor de reposición en el modelo financiero reduce riesgos de capex creep, mejora la toma de decisiones y aporta trazabilidad técnica ante auditoría.

Checklist de partidas
Estructura y solera; envolvente; oficinas; muelles y puertas; instalaciones eléctricas, PCI y HVAC; urbanización interior; honorarios; licencias; seguros y control de calidad; generales y beneficio.
Documentación base
Levantamiento y mediciones; proyecto y planos as-built; libro del edificio; histórico de mantenimientos y reformas; certificados de instalaciones; licencias y situación urbanística.
Cuándo recalcular
Cambios normativos (CTE/RSCIEI); shocks de precios de materiales/mano de obra; remodelaciones relevantes; siniestros; cambios de uso; cada ciclo presupuestario de seguros.
ConceptoIncluye sueloUso típico
Valor de reposición (CRN/DRC)NoTasación técnica, aseguramiento, activos especializados
Valor de mercadoCompra-venta, reporting financiero, comparables
Suma asegurada (valor a nuevo)NoPólizas de daños materiales y pérdida de beneficios
Comparativa de enfoques: finalidad y alcance.
0 €
Suelo incluido en VR
3 capas
Obsolescencia a evaluar
CTE + RSCIEI
Normativa base de diseño
Ventaja: ancla objetiva en mercados con pocos comparables y herramienta para dimensionar coberturas y planes de reposición.
Riesgo: subestimar obsolescencia funcional o cambios normativos puede inflar el valor; sobreestimar costes sin evidencias puede penalizar decisiones de inversión.
¿El valor de reposición incluye el terreno y los gastos financieros?
No incluye el valor del suelo. Respecto a otros costes, se consideran los necesarios y no recuperables para reponer la utilidad del activo (costes directos e indirectos, honorarios, licencias, demoliciones si aplican). La inclusión de determinados impuestos o gastos debe justificarse conforme a normativa vigente y práctica de tasación.
¿Cómo se determina la depreciación por obsolescencia?
Se evalúa por componentes (estructura, envolvente, instalaciones) considerando antigüedad, estado, funcionalidad frente a estándares actuales y factores externos. El tasador aplica criterios técnicos y referencias normativas, documentando supuestos y evidencias (inspección, mantenimiento, reformas).

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Errores comunes y buenas prácticas

  • No confundir valor de mercado con DRC: uno recoge precios de transacción y expectativas; el otro, coste técnico ajustado.
  • Actualizar normativas: reponer “como estaba” puede incumplir CTE o RSCIEI; reponer “a derecho” es lo correcto.
  • Documentar supuestos de costes y obsolescencias con evidencias (mediciones, ofertas, obras recientes).
  • Separar correctamente CAPEX de mejora (mejora de estándar) del CAPEX de reposición (mantener utilidad).
  • Revisar periódicamente con cambios relevantes en precios de construcción o en el activo.

Fuentes consultadas

Equipo LogiEstate
Advisory industrial & logístico
LogísticaSale & Leaseback